Servicio técnico especializado de diagnóstico, reacondicionamiento y prueba de válvulas selectoras multipuerto y skids de producción en operación — sean o no de nuestra fabricación.
La operación continua desgasta el rotor, los asientos y las superficies de sellado de una válvula multipuerto, comprometiendo la hermeticidad entre puertos mucho antes de que el problema sea evidente desde afuera. Un skid con años en campo también acumula corrosión, fugas menores e instrumentación fuera de calibración.
Nuestro servicio de mantenimiento cubre el diagnóstico del equipo en sitio o en taller, y la reparación de los componentes que lo requieran, con pruebas de hermeticidad documentadas antes de devolverlo a operación.
Evaluación del cuerpo, rotor, asientos y cavidades internas: desgaste, corrosión, deformaciones, incrustaciones y puntos de fuga. Se revisa también el alineamiento del actuador.
Despresurización total de la línea, drenaje del fluido, ciclo manual para liberar presión atrapada y bloqueo de energía, seguido de limpieza profunda de sedimentos, incrustaciones y residuos químicos.
Rectificación de asientos y superficies críticas para recuperar el cierre entre puertos, reduciendo fugas internas y mejorando la eficiencia del sistema.
Reemplazo del sello principal certificado, juntas inflables, empaques de alta resistencia química y anillos de sellado de un solo uso, con repuestos certificados.
Verificación de torque y alineación, ajuste de límites de apertura/cierre, configuración de velocidad de giro y pruebas de sincronización con el rotor.
Prueba hidráulica del cuerpo, prueba de hermeticidad Clase VI, ciclo completo de operación y verificación final de torque y comportamiento del actuador.
Nuestros procedimientos cumplen con normas ASME y API aplicables, protocolos de seguridad para fluidos corrosivos, tóxicos o inflamables, buenas prácticas de mantenimiento industrial y las recomendaciones de los fabricantes internacionales de válvulas multipuerto.
El intervalo adecuado depende de las horas de operación, el tipo de fluido (multifásico, corrosivo, con sólidos), las condiciones ambientales y los ciclos de prueba de pozo. Como referencia, se recomienda reemplazar juntas y sellos cada ciclo programado o mínimo cada 12 meses.